Segunda vuelta para echar mano de las maras y pandillas

Casi le resulta la estrategia preelectoral a la Alianza de oposición cuando echaron mano de las maras y pandillas para lograr amedrentar a los miles de nacionalistas que iban a votar por Juan Orlando Hernández cómo ocurrió en marzo de este mismo año.

 

La preocupación de la Alianza por estar por debajo de las encuestas de forma permanente, abrió el camino para echar a andar un plan estratégico con sus aliados miembros de la policía que fueron depurados y el acercamiento que estos tienen con los líderes de las maras y pandillas en Honduras y así poder dar marcha a su plan de evitar a toda costa que la gente participará directa e indirectamente en lo que concierne a las actividades que el partido Nacional realizará y peor aún que les dieran el voto.

 

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La Alianza de Oposición quiere una segunda vuelta electoral en Honduras, porque sabe que perdieron las elecciones generales, y es que después de que se revisaran las más de mil actas que habían exigido y al no encontrar ninguna irregularidad empezaron a darse cuenta que, aunque se revisen todas las actas que se les antoje no van a conseguir ninguna victoria.

 

El propio candidato de la Alianza de Oposición, Salvador Nasralla, y el coordinador Manuel Zelaya Rosales, andan pidiendo hasta el cansancio una repetición de los comicios presidenciales y para hacer dicha exigencia solo se han basado en suposiciones de irregularidades; pero nunca han presentado ninguna prueba.

 

Según la Alianza aún tienen un as bajo la manga y es que el Partido Nacional caiga en la trampa por la presión mediática que ejercen para poder anular las elecciones generales y volver a realizarlas o en su defecto ir a una segunda vuelta electoral que dicho sea de paso no existe en la ley electoral y de las organizaciones políticas, y así poder echar mano del financiamiento externo proveniente del foro de sao paulo y en especial de Venezuela y poder financiar aún más a las maras y pandillas para que eviten a toda costa que los nacionalistas y aquellos que creen en Juan Orlando Hernández vayan a votar y alzarse con la victoria que no pudieron lograr el 26 de noviembre pasado.

 

La Alianza se ha vuelto un partido que solo trabaja y promete para los policías depurados, maras y pandillas y ha olvidado el sufrimiento de miles de hondureños que en alguna ocasión ha perdido un ser querido por culpa de estas estructuras criminales  y el cobro del impuesto de guerra.