Salvador Nasralla usted ni 200 mil seguidores tiene

Hace dos años el presidente Juan Orlando Hernández buscó todas las vías necesarias para convocar a un diálogo político, en aquel entonces llegaron a casa presidencial, Manuel Zelaya y Salvador Nasralla en el marco de las conversaciones por las reformas a la Constitución de la República y reforma a la ley electoral las cuales el Presidente Hernández dijo estar anuente.

 

 

Manuel Zelaya y Salvador Nasralla en su estrategia de desestabilizar el país, hicieron fracasar el diálogo de 2016, siempre validando cualquier excusa para que no se realizaran las reformas electorales. 

 

 

 

En 2017 Zelaya y Nasralla siendo ALIANZA determinaron usar como campaña política el tema de las reformas electorales mismas que hicieron fracasar, aduciendo que iba a haber caos y no iban a existir elecciones primarias y peor elecciones generales si no les cumplían su capricho de la segunda vuelta electoral, que años atrás el mismo Manuel Zelaya Rosales se oponía rotundamente ya que según palabras textuales de Zelaya, en una segunda vuelta las fuerzas más reaccionarias se unieran para derrotar a Xiomara Castro, candidata presidencial en 2013.

 

 

 

Hoy en día nada de eso ha cambiado, se les ha llamado para que todas las fuerzas políticas se unan para mejorar o reformar la ley electoral y de organizaciones políticas, para que el pueblo hondureño no se deje sorprender por cantos de sirena de aquellos que pierden una elección primaria, interna o general.

 

 

 

El partido Nacional incluso ha involucrado en un diálogo a una persona que no tiene partido político, que su última elección (ilegal) sacó 15 mil votos y que no tiene representación en el Congreso Nacional ni alcaldías, que forme parte del diálogo, para que en un futuro no exista más crisis en el país que trae luto y pobreza.

 

 

 

Lastimosamente Salvador Nasralla ha salido más terco, el mismo que antes amenazaba con un apocalipsis en Honduras si no habían reformas, ahora es el que busca sabotear el diálogo nacional que lo que busca es que hayan reformas electorales.

 

 

 

Salvador Nasralla debe darse cuenta que en las pasadas elecciones generales los votos que sacó la ALIANZA, representan 850 mil de Libre, 200 mil liberales y el resto nacionalistas resentidos y voto indeciso; él por sí no tiene quién lo respalde y peor aún con su divorcio con el partido libertad y refundación.