Revolución y dictadura

Todas las revoluciones tuvieron como origen el descontento de los pueblos con los gobernantes de turno. Enarbolaron la eliminación de la opresión, prometieron un cambio que beneficiara al pueblo, pero la mayoría desembocó en procedimientos sangrientos e injustos como la francesa y mexicana, pues la primera exterminó también a sus líderes como Robespierre y la saña asesina contra los cristianos en México.

 

La revolución independentista de Norteamérica trajo la democracia, que ha servido de ejemplo para muchas naciones. Precisamente por esto y el gran salto al bienestar socioeconómico de su pueblo es que ha suscitado la envidia y el odio de los socialistas y comunistas que los tildan de imperialistas y explotadores. Pero el capital ha sido precisamente el motor del desarrollo independiente del grado cultural de su gente, que es precisamente todo lo contrario que prevalece en los sistemas comunistas. La revolución de octubre en Rusia trajo el exterminio de millones de campesinos que fueron afectados por el déspota y asesino Stalin. Asimismo Elías Calles en México quiso exterminar el cristianismo y obligaba a la gente a volverse contra la Iglesia, muchos fueron fusilados al negarse y al momento de morir gritaban: “Viva Cristo Rey”.

 

El genocidio ha sido el acompañante de estos depredadores. La revolución cubana es el fracaso más evidente de estos ególatras que quitando al dictador de turno se convierten en uno peor. En Cuba se convirtió un país próspero en un pueblo necesitado de todo, de libertad, de justicia, y después de cincuenta años de detentar el poder autoritario, los Castro como un gran concesión están por fin autorizando los viajes al exterior, el uso de celulares y poner pequeños negocios. Y lo más degradante es que muchos simpatizantes de Castro gritan el triunfo de su revolución como un logro continental.

 

A todos los que amamos la justicia social y la verdad nos chocó leer que Ortega ponderó a Castro y su revolución como ejemplo, así como Maduro sigue entregando Venezuela a Cuba dándole 23,000 barriles diarios de crudo. Otros admiradores de Cuba son los narcotraficantes guerrilleros de las FARC de Colombia que de revolucionarias no tienen nada pues su principal actividad ha sido el secuestro, el asesinato y ahora son los mayores proveedores de droga en Colombia. Por eso el pueblo colombiano repudia a estos pseudos revolucionarios que están pidiendo en La Habana participar en elecciones y ser reconocidos como partido político, pero llevan las manos y sus almas llenas de sangre. Las revoluciones socialistas han devenido en dictaduras totalitarias acarreando una ascendente pobreza, disminución de la producción, centralismo degradante e indigno en un poder de un solo dictador narcisista, coartando las libertades y encauzando su actividad en un enriquecimiento perverso y repugnante. La llamada revolución sandinista que impuso la cartilla de racionamiento como en Cuba, abolió todos los derechos del pueblo. Por eso en un gesto de rebelión el pueblo votó contra ellos y creímos que por fin desaparecería totalmente aquella noche oscura y temible que mencionara el santo padre, pero por las componendas de los mercaderes políticos que aún influyen en los destinos de nuestra nación, brindaron en bandeja de plata el regreso al poder del sandinismo que se había dedicado a boicotear los tres gobiernos luego de su pérdida electoral. El régimen actual se sigue llamando revolución, pero es más una involución que sigue perjudicando a nuestro país, pues continúan las tomas de tierra, las expropiaciones, los actos violatorios al sistema democrático, a comprar conciencias y tener como marionetas al poder legislativo, el poder electoral manteniendo al constructor de los fraudes, a la justicia, a la policía, etc.

 

Los comunistas chinos y vietnamitas han sobrevivido porque han optado por aplicar principios capitalistas. Que bien expresó George Orwel: “No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución, se hace la revolución para establecer una dictadura”. Lo que está pasando en Nicaragua había sido concebido en la mente del dictador y por eso se fue desprendiendo de sus rivales dentro de su partido para poder alcanzar el endiosamiento, el enriquecimiento y borrar de la mente de quienes le sirven todo principio de dignidad y decencia. Por todo lo contrario pongo como ejemplo al exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, doctor Sergio Cuarezma.  

 

Fuente https://www.laprensa.com.ni/2013/09/02/opinion/160840-revolucion-y-dictadura