El populista siempre ofrece bajar impuestos a cambio de nada

El populista siempre ofrece todo como bajar los impuestos, a cambio de nada, va en contra de las  instituciones públicas y es peligroso porque puede afectar las finanzas del Estado con su actitud paternalista.

 

Así describió el politólogo mexicano, José Ramón Orozco, al populista, luego de advertir que de esos personajes abundan en Latinoamérica y hay que cuidarse de ellos.

 

“En los populismos, siempre hay un líder carismático, paternalista que pretende resolver el problema, pero no dice el cómo”, expresó.

 

“Puede ser una facción, un partido o una alianza, incluso una persona que no tenga nada que ver con la política y que promete reducir las tarifas de los servicios públicos, por ejemplo”, comentó.

 

“Cuando un candidato promete acabar con la pobreza y la corrupción, lo primero  que se le debe preguntar es como lo hará”, insistió el experto.

 

“Si prometemos  algunas cosas gratuitas y se entregan, hay dos maneras como las podemos hacer. Sacrificando la deuda pública y redistribuyendo los impuestos recibidos”, explicó.

 

“Cuando un Estado redistribuye los impuestos, siempre dejará una parte de la población sin cuidar y a la larga la gente acaba pagando con creces esas decisiones”, advirtió.

 

Izquierda

 

“El populista se da en todas las ideologías, pero más que todo en la izquierda. No hay que ser un politólogo o un economista para reconocer a esos personajes”, agregó Orozco este martes en el foro Frente a Frente.

 

“Basta con escuchar cómo se van a hacer las cosas, para saber frente a quien estamos”, sentenció.

 

“El peligro es que todos los líderes populistas en Latinoamérica han intentado perpetuarse en el poder y no con la reelección u otros medios democrático”, aclaró.

 

“Buscan mantenerse en el gobierno, a partir de plebiscitos, auto golpes de Estado, heredar el poder, como en Venezuela y Argentina,  así como mediante la supresión de los congresos y las cortes”, enfatizó.

 

Frase de interés:

 

“Los populismos se dan en todas las ideologías, pero más que todo en la izquierda latinoamericana. Son peligrosos”