Oposición condiciona apoyo a reformas penales a cambio de reformas electorales

Ahora si el coordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre) Manuel Zelaya Rosales junto al coordinador del Partido Anticorrupción (PAC) Salvador Nasralla, han sacado las uñas y han dejado más que claro cuáles son sus verdaderos intereses al oponerse a las reformas del Código Penal.

 

Lo que la oposición buscan es que se les aprueben sus reformas electorales o de lo contrario seguirán manteniendo sus negativa para aceptar las reformas del Código Penal, porque antes que la seguridad de los hondureños especialmente los más humildes, ellos piensan en sus intereses y cómo obtener poder y dinero.

 

Pero también es importante destacar otro punto de dicha situación que está desenmascarando a “Mel” y es que al negarse a dialogar con los observadores de las Organización de Estados Americanos (OEA), claramente se deja ver su postura chavista y lo pone evidenciado como dictador populista.

 

Lea más:

 

Además, hay que recordar que en el pasado Zelaya hizo alianzas con las maras y como ahora Salvador Nasralla, anda en ese combo de alianzas ¿serán ciertos los rumores que hablan que Salvador es amigo de las maras? Porque tanta oposición no es normal.

 

Más cuando se ha dejado claro que en las reformas al Código Penal, no está incluida cambios a las protestas pacíficas, ¡OJO! pero deben ser pacíficas: porque si los manifestantes durante sus protestas incendian un negocio o lo destruyen, rayan la propiedad ajena. Ahí ya es vandalismo y no manifestación pasiva.

 

Vandalismo en protestas
Vandalismo en protestas

 

Es triste que por razones de política electoral, sean mal interpretadas las reformas al Código Penal, cuando estas vendrían a beneficiar a todos los hondureños sin ninguna excepción, pero la oposición se hacen los locos y solo se dedican a atacar al gobierno en lugar de construir y apoyar.

 

Pero será el pueblo que está siendo testigo de la postura de la alianza que se encargará de darles la espalda, el día de las elecciones, porque primero está la seguridad de las familias hondureñas.