Ocupamos una empresa privada más dinámica y menos llorona

Debemos comprender que el crecimiento económico es una condición básica para la creación de empleo y competitividad además constituye una realidad económica.

 

Lamentablemente hemos escuchado declaraciones vertidas por el director ejecutivo de la cámara de comercio e industria de Cortés (CCIC), Pedro Barquero, preguntándose sobre los beneficios del crecimiento económico sostenido que ha tenido Honduras en los últimos años, como si la empresa privada no ha tenido los beneficios de dicho crecimiento.

 

 

Barquero se preguntó sobre cómo Honduras se ha endeudado últimamente y con la misma extrañeza, pareciera que él no fuera directivo de la CCIC, ya que hay que explicarle que si el país adquiere préstamos es para dinamizar la producción y por ende, Honduras se endeudo por ellos.

 

 

En Honduras estamos claros que el gobierno no es timorato cuando se trata de generar riquezas, pero lastimosamente a través de la historia, nos hemos dado cuenta que tenemos una empresa privada taimada, manipuladora y sobre toda avorazada, que no les ha importado como agenciarse fondos y riquezas en menoscabo de la sociedad.

 

 

El pobre pueblo en general no puede acceder a préstamos por las altas tasas de interés y la complejidad que genera ser aceptado para optar a un préstamo y esto es responsabilidad de la banca hondureña que no es competitiva.

 

 

Uno se  pregunta del por qué no hay empresarios que asuman un papel más dinámico y que asuman un poco más de riesgos como lo hace el gobierno, que se endeuda para que el empresario no deje de tener ganancias.

 

 

Si nosotros observamos en cuánto Honduras se ha endeudado, ¿será que le pasamos la factura al empresario?

 

 

En fin el empresario tiene como fundamento la quiebra, el estado no.

 

 

Esperemos que el empresario ya deje de quejarse porque ahora si le cobran los impuestos que por décadas no pagaban y empiece desde ya a trabajar mancumanadamente con el estado, en buscar seguridad jurídica, hacer un llamado en conjunto para luchar contra la extorsión, que los trámites sean más sencillos y que el ciudadano pague lo justo.