En manifestaciones de la Alianza están cobrando impuesto de guerra

Las acciones de protestas que están realizando los seguidores de la Alianza de Oposición, en diferentes zonas del país se ha convertido en hechos vandálicos en donde además de sacar y destruir negocios y propiedad privada y pública; ahora están cobrando impuesto de guerra a los hondureños que por alguna u otra razón tienen que pasar por donde están las manifestaciones.

 

La zona norte es donde los ciudadanos se han visto más afectados y hace unas pocas horas ha trascendido un video, en el cual simpatizantes de la Alianza extorsionan personas que viajan en motocicleta que quieren pasar a través de los retenes.

 

En el video grabado en la carretera que conduce de San Pedro Sula a El Progreso, se ve a varios hombres con la bandera de Libre y uno de los jóvenes le dice a otro “saquémole para la gasolina a este maje vo…”, refiriéndose a un joven motociclista que tienen detenido.

 

Otro de los abanderados se acerca a una pareja que viaja en otra motocicleta y les pregunta que dónde se dirigen y ellos le contestan con otra pregunta ¿hay pasada?, luego le contesta el sujeto que “si pasas por la Rivera Hernández te van a bajar de la moto y te van a pelar y a tu mujer también, mejor regrésate a tu casa” le dice en tono amenazante.

 

Realmente no existen manifestaciones pacíficas  y cuando Salvador Nasralla dijo que iban a retirar las casetas de peaje, ahora sus simpatizantes son los que cobren entre 100 a 500 lempiras como un impuesto de guerra por la libre circulación para los carros distribuidores, buses y taxis o de los contrario destruyen los carros y si es una persona pie inclusive hasta la pueden golpear sino paga.

 

Con estas acciones y en cada punto de tomas, los hondureños están gastando tiempo y dinero para poder llegar a sus trabajos o destinos y se está obstaculizando el tránsito de las mercaderías que mantienen activa la economía del país. Estos actos de irresponsabilidad son creados por Manuel Zelaya Rosales y Salvador Nasralla, quien estan llamando a su gente a las calles a causar daño y ellos solo los acompañan unos minutos para salir en foto y después se van a la comodidad de sus hogar a ver los disturbios por los medios de comunicación.