Los 17 mandamientos de “Mel”

Una vez más el expresidente Zelaya demuestra, y con creces, ser un domador de serpientes y un hábil cazador. La expectativa luego del zipizape de antenoche, tras la revelación del documento del Pinu, era que ayer la Alianza se vendría a pique y se quedaría sin cabeza, pero no. Todo lo contrario, consiguió, por enésima vez, salir montado en caballo blanco. El candidato televisivo aceptó, y muy contento, no cambiarle ni una coma a los 17 puntos, lo que allana el camino para que “Mel” sea, no el poder detrás del trono en un gobierno nasrallista, si no el poder real.

 

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Los 17 puntos no son más que una recopilación de los “mandamientos” del fracasado proyecto del “poder ciudadano” y su soñado plan de la cuarta urna para montar una constituyente y “refundar” el país. El líder supremo ya tiene listo hasta el nuevo nombre: La República Morazánica de Honduras, emulando a la República Bolivariana de Venezuela.

 

Los poderes del coordinador de la Alianza, si el Tribunal Supremo la inscribe antes del próximo lunes, serán cuasi omnímodos y el hoy candidato, y mañana Presidente, apenas será una figura protocolaria o decorativa.

 

Por eso es que el coordinador general, hábilmente, como solo él sabe hacerlo, filtró el documento del Pinu, que de buena fe busca abrirle los ojos al neófito e ingenuo candidato, para, luego de la tragicomedia montada en los medios y la rabieta de unos cuantos, amarrar sus “17 mandamientos”.

 

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Nasralla, sin partido y con menos diputados que ahora, será el hazmerreír, atado a un Congreso controlado por Zelaya. Y, cuando venga la constituyente, ¿quién tiene más poder que ella?

 

Así el panorama, y con un Partido Liberal que por ratos arranca y a ratos hay que empujar la carcachita para que encienda, el Cid Campeador será el candidato nacionalista que, al menos hasta ahora, ha sabido jugar sus cartas como político y estadista. Y a pescar en río revuelto. No hay más que hablar.

 

Por la víspera se conoce la fiesta, la suerte ya está echada, al menos que a su majestad, los gringos, se les ocurra aguar la runga de aquí a octubre o noviembre. Solo eso queda

 

Por Armando Villanueva