Las Cáceres financiadas por la industria de energía térmica

El avance de las energías renovables amenaza a las grandes compañías petroleras

Una vez dijo el ex vicepresidente de EEUU Al Gore, ganador del Oscar por el documental “Una verdad incómoda” que “la industria de los combustibles fósiles ha levantado este tema de problemas ambientales potenciales con fuentes de energía renovable, como los paneles solares, los molinos de viento y las baterías, pero creo que en la mayoría de los casos es una exageración por interés personal”.

 

Chevron, Exxon Móvil, BP y Shell son responsables de más del 10 % de todos los gases de efecto invernadero emitidos desde la revolución industrial, en Honduras el costo del kilowatt de energía térmica ronda los 36 centavos de dólar  más el daño ambiental permanente, por su parte el kilowatt producido por energía limpia y amigable con el ambiente ronda los 10  centavos de dólar y en lo que concierne a la hídrica, se garantiza la protección ambiental ya que se debe de mantener un ciclo de reforestación permanente para que siempre exista agua y viento.  

 

Era un secreto a voces que los empresarios del rubro de energía térmica  vieron en Berta Cáceres una magnífica oportunidad para financiar a la exguerrillera izquierdista de la Resistencia Nacional, brazo armado del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador, para que formara parte esencial en la macabra maniobra estratégica para lograr desbaratar la instalación, producción y comercialización de energía limpia proveniente de las renovables,  siendo el mayor logro de Berta, oponerse a la construcción y puesta en funcionamiento de 21 megavatios de energía limpia  de la represa hidroeléctrica “Agua Zarca” ubicada en el departamento de Santa Bárbara a nueve Kilómetros al sureste de la comunidad de San Francisco de Ojuera, que sería alimentada por el rio Gualcarque que forma parte de la cuenca del rio Ulúa.

 

En Honduras hay grupos pseudo ambientalistas cuyo modus vivendi es oponerse radicalmente a proyectos de desarrollo  y generación de energía renovable recibiendo fondos nacionales y desde el extranjero, cuyo único resultado lógico es perpetuar las térmicas y el uso de petróleo para la producción de energía sucia, cara y contaminante.

 

Una de esas grandes estrategias es usar y manipular el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde engañan a las comunidades que viene muerte y destrucción si aceptan la construcción de cualquier proyecto de energía renovable en sus comunidades y no contentos con ello utilizan a los campesinos y lugareños  para crear movimientos subversivos con el engaño que la consulta  debe ser previa, libre e informada y que las autoridades están a favor de las transnacionales y que con pocos que se opongan es más que suficiente.

 

Carmen Moreno, directora de la OIT, manifestó que y que los pueblos indígenas deben conocer y participar del proceso que les puede afectar de manera directa o indirecta y que la consulta es un instrumento de diálogo que no da derecho a veto, ni su fin es llegar a algún acuerdo de autorización, pues al final es el Estado quien tiene la prerrogativa de decidir si esa medida debe continuar “ en el interés superior de la nación y el respeto de los derechos humanos, considerando las preocupaciones y derechos colectivos.

 

“Muchas veces los pueblos indígenas dicen ´para que me consultan si no puedo decir no´, pero Moreno subraya que se consulta para dialogar, para buscar “potencialidades a las medidas que se tomen”.

 

“No es transferir a los pueblos indígenas la prerrogativa del desarrollo que pueda incidir a nivel nacional. Es un instrumento de buena gobernanza. El Convenio 169 es un marco para la democracia participativa, la paz social y el desarrollo sostenible”,  ´´la consulta no tiene como fin obtener un “si” o “no”, la consulta va más allá, trata de beneficiar y afectar lo menos que se pueda a las comunidades indígenas´´ indicó Moreno.

 

La Asociación de Energía Renovable de Honduras

 

(AHER) informó que seis compañías  entre ellas de una español, una  italiana, otra noruego y una de capital nacional representan una inversión de 265 millones de dólares que hoy por hoy el país no puede sacar provecho por la oposición permanente de estos grupos que buscan chantajear a estas empresas de generación de energía renovable (limpia) y que se podrían irse  del país por el tipo de campañas sucias, intimidatorias, de sabotajes y desprestigio que montan escudándose con la cobija de ONG’S, Consejos Cívicos o Movimientos cómo OXFAM, Global Witness, Amnistía Internacional, MUCA, MARCA, COPINH, MILPAH, MADJ entre otros.

 

Se imaginan como estaría la ciudad capital si estos denominados “ambientalistas” y oportunistas se hubieran opuesto a la construcción de la represa de Los Laureles y Concepción, o la zona sur del país si la represa José Cecilio Del Valle no hubiese sido construida o mejor dicho toda Honduras si la  represa Francisco Morazán mejor conocido como el Cajón no se hubiese edificado.

 

Si estas personas dejaran de oponerse a la generación de energía renovable, el país entero tuviera los beneficios de tener fluido eléctrico de calidad, ya que estas operan en lugares remotos de Honduras.

 

Hoy en día la hija de Berta Cáceres que fue electa diputada por el departamento de Intibucá por el partido libertad y refundación (Libre) pone el grito al cielo por las constantes interrupciones del fluido eléctrico en la zona, como que no se diera cuenta que su familia es la responsable directa de que Intibucá viva el viacrucis de los apagones, el cinismo puro lo peor es que ni se dio cuenta que hoy la solución a esa crisis de energía se está dando gracias a la puesta en marcha de dos Hidroeléctricas que funcionan en La Paz (Aurora) y en su ciudad natal (La Esperanza).

 

Olivia Publicación