La industria de engañar idiotas, fábrica de trolles

Cuando el gobierno de Nicolás Maduro, infiere a través del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información, y decide llevar una palabra, frase o hashtag a la lista de Trending Topics de Twitter, comunica a su red de operadores la agenda del día, con los mensajes clave, y etiquetas a utilizar.

 

El propósito de utilizar estas herramientas probablemente es para engañar a incautos hondureños, quienes aún creen en el poder ciudadano (Alianza de Oposición), para hacerles pensar que hay muchos conciudadanos que apoyan las propuestas de Salvador Nasralla.

 

La iniciativa de crear cuentas fantasmas, trolls o como comúnmente los conocemos BOTs para viralizar contenido en las redes sociales es una estrategia que tiene muchos años dentro del gobierno venezolano que  ha empleado las aplicaciones para impulsar sus campañas políticas o para demostrar que no han perdido popularidad y por supuesto para ayudar a los candidatos de izquierda en el continente americano como también sucedió en España recientemente.

 

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Las elecciones generales, previstas para el 26 de noviembre, se han convertido en el nuevo objetivo de las comunicaciones estratégicas del gobierno en redes sociales.

 

La etiqueta #FueraJOH se posicionó entre las tendencias a principios del mes de noviembre con los partidos de la selección de Honduras, se detectó que 52% de los perfiles participantes habían sido creados en lo que va de 2017 y en donde en un mapa de calor se observa exactamente el origen de los ataques.

 

En México, titulado La industria de engañar idiotas— se reveló el testimonio de un joven que trabajó como bot en una empresa que vende, al mejor postor, campañas para prestigiar y/o desacreditar personas o instituciones.

 

El empleo de “Luis” —nombre que aísla su identidad— consistía en manejar diez “cuentas artesanales” y simular al mismo tiempo ser una joven estudiante, una ama de casa o un hombre homosexual. Por llevar a cabo el engaño en redes le pagaban 6 mil pesos al mes. Dejó el puesto por un conflicto de conciencia.

 

La empresa para la que trabajaba “Luis” organiza no solo ataques contra empresas, sino contra políticos o partidos. Incluso, relató el caso de una elección presidencial en algún país de América del Sur y Centroamérica, en donde la empresa mexicana de redes metió la mano. Claro, a cambio de un jugoso pago.

 

Cuando se reveló el testimonio de “Luis”— nadie imaginaba lo que días después sería un escándalo en redes; la convocatoria al vandalismo, el saqueo y a pedir la renuncia del presidente Peña Nieto, a través de una red de redes bien orquestadas.

 

Por eso la pregunta: ¿por qué creció a niveles de escándalo el llamado gasolinazo; la percepción de enojo social y los saqueos sin control? ¿Por qué, si detrás del llamado gasolinazo hay una montaña de mentiras?

 

La pregunta era obligada. ¿Por qué? Elemental, porque en todos lados aparecen indicios de que a través de “las redes” manos criminales alientan el saqueo y el vandalismo para lograr el descrédito de los gobiernos.

 

Se ha identificado que muchas cuentas falsas (bots) estarían uniéndose al ejercito de bots del lado Chavista, todo para generar una falsa percepción de triunfo de un partido político en Honduras ligados al gobierno de Maduro.

 

En España

 

Fue anunciado por el portavoz gubernamental, Íñigo Méndez de Vigo, y la ministra de defensa, María Dolores de Cospedal. Reseñado por el recalcitrante medio antichavista y franquista  El País, el anuncio coloca a Venezuela junto a Rusia como factores de “amenaza” al “orden democrático” del país donde el Rey Borbón es el jefe de Estado aunque nadie lo haya elegido. Todo desde el supuesto de la proliferación de “fake news”, e infiere una ciberconspiración a gran escala implementada por el fantasma de la Unión Soviética y la nación castrocomunista del Caribe sureño. Cualquier nostálgico de los tiempos de la Guerra Fría estaría más que a gusto con el relato.

 

Los “hackers procedentes de Rusia y Venezuela” se dedicarían a falsear o tergiversar informaciones relativas a Cataluña y España. Por ejemplo, reseña El País, que los hackers transmitieron que desde las Islas Baleares se aboga por la independencia. También comunicaron que en las escuelas de Cataluña no se enseña el castellano. “La multiplicación de noticias sobre esta Comunidad Autónoma ha crecido exponencialmente desde el inicio de la crisis institucional y procede de medios vinculados a propietarios rusos o a personas concretas que han irrumpido en la información sobre Cataluña con mensajes siempre favorables a los independentistas o directamente falsos”.

 

Es de conocimiento universal el modus operandi de la izquierda internacional y su flagrante intromisión en la política de muchos países, lo que al final en vez de generar un aliciente para el que recibe el favor, más bien a generado en ellos el repudio de la población en general, veremos hasta cuando seguirán con este tipo de intervencionismo en la política internacional.