La alianza del mal

La deshonestidad de los políticos hondureños está a la orden del día. Su agenda de intereses personales siempre está por encima de los intereses de las mayorías. A fin de cuentas, lo único que les interesa es darse la gran vida que incluye viajes, mansiones, mujeres, carros… Para ello, estar en el poder es indispensable, así clavan sus garras en el erario nacional sin misericordia alguna.

 

Pactar con el diablo es lo más común entre ellos. Los que antes eran enemigos a muerte de repente se convierten en hermanos del alma compartiendo el ansia de instalarse en el poder; todo es permitido para quedarse con la guayaba. Eso es lo que ha ocurrido en la alianza del mal, perpetrada entre Salvador Nasralla y Manuel Zelaya. Nasralla, a viva voz exclamaba que nunca haría un pacto con los saqueadores de la Cuarta Urna. Pero Zelaya, sagaz en lo perverso, le ha ofrecido hacerlo presidente.

 

Con relación a Manuel Zelaya, ahora que va de nuevo al circo de elecciones internas de Libre, porque él es siempre el candidato tras bambalinas, sería bueno que nos contestara algunas preguntas: ¿Qué hizo con los 84 mil millones de lempiras de la condonación de la pobreza? ¿Qué hizo con los cinco mil millones de lempiras que desaparecieron del erario nacional los últimos seis meses de su gobierno cuando no quiso presentar el presupuesto al Congreso?

 

¿Qué hizo con los cinco mil millones de lempiras que desaparecieron, durante su gobierno de la ENEE y otros cinco mil millones de Hondutel? ¿Por qué el SANAA quedó en quiebra? ¿Por qué la mayoría de instituciones autónomas y semiautónomas quedaron saqueadas? ¿Por qué la Tesorería General de la República quedó sin un cinco en sus arcas? ¿Por qué despilfarró más de 800 millones de lempiras con la Cuarta Urna? ¿Por qué sus ministros, cuando iban huyendo del país en el 2009, iban cargados de dinero en efectivo que pertenecía al pueblo, a tal grado que dejaron abandonadas maletas llenas de dinero en hoteles?

 

¿Dónde están los 70 millones de lempiras que supuestamente la Junta de Aguas de Andalucía, España, ofreció a San Marcos de la Sierra, el municipio más pobre de Honduras, para la instalación de las tuberías de agua potable? ¿Por qué, como todo ingrato y malagradecido, anduvo manchando el nombre de Honduras por el mundo?…

 

Con respecto a Salvador Nasralla quisiéramos que nos contestara algunas preguntas: ¿Por qué no respeta a la mujer en general? ¿Por qué no respeta a los diputados del PAC? ¿Cuándo se ha integrado a programas de ayuda social o humanitaria? ¿Cuándo ha dado señales de que le interesa el bienestar de los pobres de Honduras? ¿Cuándo se ha interesado por alguien más que no sea usted mismo? ¿Por qué forma alianzas con los que tildaba de tramposos y viles? ¿Es usted igual a ellos?…

 

La experiencia indica que Manuel Zelaya jamás cumple lo que promete. Y en este caso solo está manipulando al inexperto Salvador Nasralla para llegar al poder. Nasralla, quien no mira más allá de sus narices egoicas, no se ha dado cuenta que ha pactado con el señor siniestro y que de esa alianza no saldrá bien librado.

 

Con las cartas de presentación que tienen estos aliados, que comparten una agenda dañina para el país, solamente podemos esperar caos y violencia. Es momento de rechazar estas agrupaciones políticas que son un peligro eminente para la democracia y la paz.

 

Por Nery Alexis Gaitán

Leave a Reply