Honduras convertirá cárceles de San Pedro Sula y Santa Bárbara en centros culturales

El mandatario hondureño, Juan Orlando Hernández, informó que al menos dos viejos presidios situados en el norte y occidente del país serán convertidos en centros culturales en los próximos meses.

 

Centro penal de Santa-Barbara
Centro penal de Santa-Barbara

Se trata de las cárceles de San Pedro Sula, norte, y Santa Bárbara, occidente, que se localizan en el centro de la ciudad, indicó Hernández a periodistas desde Nueva York, adonde llegó el día de ayer para asistir a la 71 Asamblea General de las Naciones Unidas.

 

De igual forma agregó que la decisión se enmarca en la reforma integral del sistema penitenciario del país compuesto por 25 centros, muchos de ellos obsoletos y en los que en su mayoría hay hacinamiento.

 

Durante el Gobierno que preside Hernández desde enero de 2014 se ordenó la construcción de cuatro nuevos centros penales en el norte, centro, occidente y oriente del país.

 

Hernández recordó que las nuevas prisiones se están construyendo “con rigurosidad” y “apego a normas internacionales para la privación de libertad de personas”.

 

Dos de las nuevas cárceles se han construido con celdas de aislamiento para reos de alta peligrosidad, con apego al manual de procedimientos aprobado por la ONU (Organización de las Naciones Unidas), dijo el mandatario.

 

Traslado de reos
Prisión de Máxima Seguridad

Sobre 37 reos peligrosos que el lunes fueron enviados a una de las nuevas cárceles en el occidente del país, Hernández enfatizó que permanecerán aislados en celdas para una sola persona, con derecho a tomar sol una hora al día, sin comunicación entre ellos y sin llamadas desde cabinas telefónicas.

 

Además, a los reos de alta peligrosidad se les han suspendido de forma indefinida las visitas conyugales, de parientes y amigos, ya que los órganos de seguridad del Estado descubrieron que a través de ellas enviaban órdenes con mensajes codificados para que se cometieran actos criminales, atentados y masacres, acotó.

 

El presidente reiteró que las cárceles que funcionan en el centro de ciudades del país serán cerradas porque representan un peligro para la población.

 

Además, advirtió que los presos de media o baja peligrosidad que decidan seguir delinquiendo desde el interior del centro penal, de inmediato serán tipificados como reos de alta peligrosidad.

 

En ese sentido, el protocolo establecerá su aislamiento, solo recibirán una hora de sol al día, no tendrán derecho a visitas, vestirán de anaranjado y estarán confinados en celdas para una sola persona.

 

Añadió que todas las medidas son parte de la política integral de seguridad, mediante la cual hay acciones de prevención, castigo y rehabilitación del delincuente.