No más de lo mismo

Luego de conocerse que la mayoría de llamadas de extorsión vienen con órdenes directas de las cárceles hondureñas, donde los(presos) aprovechan las visitas que reciben para girar las instrucciones donde derivan no solo las extorsiones, sino también las órdenes de asesinar a sus rivales y todo aquel que se opone a ser extorsionado.

 

Visita en las cárceles
Visita en las cárceles

A espera que la sociedad en general e incluso las clases políticas del país acuerden esta decisión trascendental se permitirá eliminar de raíz este tipo de práctica que por años se ve en las cárceles hondureñas.

Un control riguroso y exhaustivo en las visitas a las cárceles del país para controlar las ola de violencia en Honduras.

Las autoridades de Honduras están realmente comprometidas con el trabajo de capturar a las bandas ligadas al crimen organizado, sicariato, extorsionadores, pandillas, e incluso por primera vez a los de cuello blanco, ahora bien, observando el desorden en el sistema penitenciario creemos que realmente es necesario que se regule las visitas de familiares y conyugales en los centros penitenciarios del país, donde se encuentran recluidas estas personas de alta peligrosidad.

 

Debido a que los reclusos a pesar de estar recluidos y la población supone que ya no podrían cometer más delitos por haber sido capturados, enjuiciados y depositados en alguna penitenciaría en el país, ellos y ellas siguen cometiendo los mismos delitos y quizá hasta peores, ya que giran órdenes desde las propias instalaciones sin que haya nada ni nadie que evite que eso se de, y todo esto se da por medio de las visitas que reciben y estas visitas inclusive les proporcionan armas, drogas, celulares o los medios que sean necesarios para seguir cometiendo actos de violencia.

 

Si bien es cierto los custodios de la Penitenciarias, realizan un “exhaustivo” control a las visitas y en muchas ocasiones por medio de las revisiones, se ha logrado capturar a mujeres que en sus partes íntimas llevaban drogas, armas y celulares.

 

Pero todavía se necesita ser más estrictos y controlar a cada persona que entra y sale de una cárcel de Honduras, ¿Cuál es el fin de su visita? ¿Qué les está llevando a los reclusos? o ¿Qué es lo que los privados de libertad mandan hacia el exterior de la cárcel?

 

Es por esto que el actual gobierno piensa implementar un mejor control de las visitas que se realizan a los presos, y así evitar que ellos sigan mandando órdenes para que se realicen crímenes y que esto siga afectando a la población hondureña.

 

Es necesario aclarar que no es que se les esté quitando el derecho a visita a los privados de libertad, como lo hacen ver en algunos medios que tergiversan la realidad, sino que se busca tener un control sin fallas y que esto permita que se pare la ola de violencia que se da en el país y que por primera vez en la historia un privado de libertad pague su pena como debe de ser sin tantos lujos, sin tantas comodidades, sin tantas prebendas, por algo se supone que han perdido sus derechos.

 

Es por ello que aquí en Honduras se podría adoptar un modelo de visita en donde cada una esté muy bien vigilada, como el modelo que se usa en Estados Unidos, donde cada recluso se ve con su familiar o pariente de manera supervisada, a través de un vidrio y la comunicación entre ellos monitoreada y a lado de cada interno hay un oficial de la cárcel.

 

 

Si esto se aplica aquí en Honduras, esta ola de crímenes desaparecería porque en gran medida, estos hechos violentos vienen  ordenados desde el interior de las cárceles.

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