¿El colmo de un misógino es… tener una hija?

El destino y sus jugarretas… esas situaciones que llegan inesperadamente para dar fuertes lecciones y ubicar cada cosa en su sitio; algunos reciben esas intempestivas noticias o pruebas con humildad y el compromiso de reinvidicarse con su existencia, pero para otros, se vuelven la más cruel ironía de toda su vida y ese es el caso de Salvador Nasralla y el próximo nacimiento de su hija.

 

¿Pero por qué decimos lo anterior?, pues simple y sencillamente porque llama la atención que Salvador Nasralla, el misógino más grande de Honduras esté a pocas semanas de convertirse en el padre de un pequeña e inocente niña, sí, de una NIÑA.

 

Sin duda alguna el candidato presidencial de la Alianza de Oposición está que se da de golpes contra la pared, pues de seguro luego de afirmar en los medios de comunicación nacionales que las mujeres son tontas, le ha de estar costando procesar en su mente que será padre de una persona del sexo femenino.

 

Ojalá en este momento esté lamentando los múltiples, reiterados y viles ataques que realizó contra muchas mujeres hondureñas, entre ellos los efectuados a las diputadas Marlene Alvarenga, Kritza Pérez y Ana Joselina Fortín, aunque eso de que lo lamente está bien difícil pues para nadie es desconocido que Nasralla es tan egocéntrico que cree tener siempre la razón y nunca equivocarse.

 

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¡Vaya problema el que se le ha venido a Salvita! Pues con todos sus antecedentes de misoginia, ¿cómo irá a tratar a su propia hija? ¿Qué tipo de crianza machista le irá a dar? ¿Se atreverá a decirle que no es inteligente? ¿Le dirá que es bruta, así como lo dijo en una ocasión a todo el género femenino de su país?

 

Por eso reza un dicho popular: “no hay que escupir para arriba porque el gargajo cae en la cara” y eso es precisamente lo sucedido con el presidenciable de la Alianza, quien incluso para dar la noticia no pudo dejar de lado su egocentrismo y politizó a más no poder algo íntimo, personal y bendito, como ser el momento de conocer el sexo de un hijo que viene en camino.

 

Estamos de acuerdo que la alegría que embarga momentos como ese es inmensa y que al conocer el resultado se quiere compartir la buena noticia con los seres queridos y personas allegadas, pero de ahí a realizar una transmisión en vivo a través de su cuenta de Facebook, solo muestra su afán de politizar la situación, el gran irrespeto a la intimidad de su relación y la falta de consideración a su esposa, Iroshka Elvir.

 

En fin, no puede pedírsele peras al olmo, y todos los hondureños siempre han sabido que Nasralla es el “Señor de la tv” y su placer está en ser noticia, decir burradas, brincar ante las cámaras, atacar y desprestigiar al género femenino. Ahora con lo del nacimiento de su hija, solo queda la curiosidad: ¿por qué después de tanto atacar a las mujeres Dios le manda una niña?

 

Las preguntas quedan en el aire y las repuestas solo el tiempo las dará…