Bono en dólares de la Maccih a favor de ciertos fiscales, comienza a generar división y problemas internos en el MP

Mientras ex funcionarios de la Maccih piden en medios de comunicación internacionales que se debe auditar los fondos que esa misión maneja porque consideran que se están cometiendo actos de corrupción, en Honduras se descubre que la Maccih le deposita de manera irregular e ilegal, un bono extra a los fiscales hondureños que trabajan con ellos.

 

Esta situación, además de que viola las leyes nacionales, ya que funcionarios públicos hondureños están recibiendo en sus cuentas de ahorro recursos provenientes de organismos internacionales, está generando una división interna en el Ministerio Público, creando una clase privilegiada de fiscales a las ordenes de capitales extranjeros que responden a intereses extranjeros. Es decir hay una grave intromisión en la justicia nacional.

 

Esta irregularidad hace que fiscales, como los de las Etnias o los de Familia, para mencionar a dos, comiencen a ver que hay un grado de injusticia en su situación, ya que hay fiscales que hacen su trabajo honradamente y jerárquicamente están en la misma categoría, pero ganan la mitad que lo que ganan otros, que son considerados los “consentidos” de la Maccih que reciben doble sueldo, uno en lempiras pagado por el estado de Honduras, y otro en dólares, por parte de este organismo.

 

Se informa que la división interna comienza a manifestarse en la manera como opera el MP, ya que algunas Fiscalías que no reciben ese codiciado “bono en dólares” están bajando la guardia en sus funciones, exigiendo un trato igualitario, algo que el Fiscal General, Oscar Chinchilla, está comenzando a enfrentar al interior de la institución.

 

La contaminación de este “bono en dólares”, de acuerdo con fuentes internas, podría ser perjudicial en los esfuerzos que se han hecho por profesionalizar y depurar el MP, ya que los buenos resultados que comienzan a verse gracias a este esfuerzo, están ya viéndose comprometidos por la división interna, las envidias y la desigualdad generada por la acción irregular de la Maccih y sus pagos selectivos.