Bajan los homicidios

Para todos ha sido notorio que los distintos medios de comunicación, en los meses de marzo y abril, reportaron bajas cifras de homicidios en comparación con la tendencia de meses precedentes, nos referimos a esos asesinatos típicos del enfrentamiento entre narcos y mareros.

 

Semanas atrás, la dirección de medicina forense había advertido esa baja, que ya ha sido confirmada por el Observatorio de la Violencia, quien ha dicho que en los últimos dos meses se experimentó un descenso de homicidios y que en abril no hubo ninguna masacre. Esta es una información que debería alegrar e infundir optimismo a la mayoría de hondureños.

 

Lea más:

 

Los expertos de la Policía Nacional señalan que las razones en la merma de homicidios obedecen en gran porcentaje al traslado de reos de alta peligrosidad de la cárcel de San Pedro Sula a El Pozo, ello ha cortado las líneas de comunicación y mando en algunas de las más peligrosas estructuras del crimen organizado. Pero eso no es todo, se están afinando las estrategias de intervención en las zonas de más alta incidencia del delito en las principales ciudades del país, con lo cual se está golpeando a los mal vivientes de forma más precisa que antes.

 

Con todas sus imperfecciones también la depuración de la Policía Nacional ha tenido su efecto, ya los delincuentes van perdiendo el apoyo que tenían en esa institución.

 

Hoy los órganos policiales y militares cuentan con la logística, la tecnología y los estímulos salariales necesarios y suficientes para que no exista excusa en el cumplimiento de su deber. Es verdad que el costo financiero de esta lucha es alto, pero eso se lo debemos a los gobiernos pasados que dejaron las puertas abiertas al delito. Ningún gobierno serio querría gastar tantos recursos en seguridad, en detrimento de otras áreas fundamentales, pero las circunstancias obligan a actuar.

 

Este esfuerzo de lucha contra la delincuencia debe sostenerse en el próximo gobierno, lo contrario sería catastrófico, pero además, se deben afinar e intensificar las estrategias y acciones de prevención, para evitar que los jóvenes se sientan atraídos por maras o narcos.

 

Por: Edgardo Rodriguez

Leave a Reply