Aberrante, altivo y diabólico

 

Salvador Nasralla, cada vez más, pierde el juicio en su raciocinio. Ahora, además de soportar sus tóxicos y repulsivos opiniones sobre política hondureña; sale también, con un nombre con el que intenta crear un nuevo partido político, llegando con ello, a la cúspide de la máxima rebelión, cuando se anuncia a si mismo como ” El Salvador” de Honduras, asumiendo un lugar que solo está permitivo para Jesucristo, Dios.

 

Nasralla, por creerse el “más inteligente de Honduras” ha caído, en lo que tásitamente el apóstol Pablo, escribe guiado por el Espiritu Santo, en 1º de Corintios 1:19-20 “Pues está escrito:

Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?”.

 

Este desenlace de desenfreno ególatra de Nasralla, sobrepasa la categoría de ignorancia, lo psicótico, y el ufanismo que le infunden sus asesores y seguidores…el problema de este perdido personaje, es que está endemoniado. Solo una persona con un espíritu anti-Dios, es que es capáz de llegar a tal extremo. Y lo más fuerte de esto,  es que no solo es un demonio; pues manipula con facilidad a sús seguidores, miente sin descaro alguno, extorsiona con sus ideas, asalta la integridad de las demás personas con sus prejuicios…etc, etc y etc…que lo identifican como un personaje “legionario”, no por sus hazañas, sino, por la legión de demonios que lo tienen atado.

 

Con todo esto, lo que se ve, es la caída de Nasralla, tal como el profeta lo advierte, en Ezequiel 28:17 “Se enalteció tu corazón… corrompiste tu sabiduría… yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti.”

 

Hago un llamado, a todos los Ministros que tenemos el llamado de Dios, a que no permitamos estas aberraciones llenas de altivez diabólica; que además de ser señales de los últimos tiempos,  son llamados de nuestro Dios a que nos levantemos para salvaguardar nuestras generaciones, y cubrir nuestra heredad llamada Honduras, para que no sea pisoteada por este tipo de personajes encubiertos. Nasralla, tiene el respaldo de la religión musulmana, el Islam; con el que ha sido consagrado por ellos como “el victorioso de Alá” que es alusivo a su apellido (Nasrr-alla), y así llegar a gobernar Honduras.

 

Hago un llamado a las autoridades del país, a que abran bien los ojos, y que no permitan legalizar un partido político que lleva un nombre con el que un hombre se quiere igualar a Jesucristo. Y más, conociendo su accionar.

 

Estoy convencido que los verdaderos hijos de Dios no están respaldando este tipo de movimientos: en primer lugar porque están divorciados de colores políticos, de ideologías humanistas y de sesgos oscuros. Pues somos hijos de luz, nuestro compromiso es exclusivamente con el reino de Dios, conscientes que ningún hombre o gobierno terrenal jamás será solución a las diversas situaciones que vive un país.

 

Somos una nación cristiana y por lo tanto reconocemos que la Única Persona que se llama El Salvador, es nuestro Señor Jesucristo. ¡El único Salvador que puede salvar a Honduras de la corrupción es Jesucristo!

 

¡Por una nueva Honduras!

 

Apóstol, Roy Santos.